Ojos de uva, como mamá
piernas de álamo,
das largos trancos al caminar
Pequeño doctorsito
si alivias las heridas también del alma,
el día de mañana, un buen doctor serás.
Recuerda, siempre mi niño,
lo que te enseñó mamá,
enriquece tu alma en cada paso que das
Pues, cuando te miren a los ojos tu alma verán
Ojos de uva, como mamá
piernas de álamo
das largos trancos al caminar
De alma buena y tenaz y hermosa sonrisa
si tienes temor y penas de amor
estará para acurrucarte tu amiga-mamá
Sol de mi vida,
que das calor a mi alma día a día ....
¡Cómo te quiere mamá!
FABIOLA MELGAREJO
jueves, 6 de noviembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario